Autor/a: Laura Gallego García
Título original: El libro de los portales
Edición: rústica con solapas, 2013. Editorial Minotauro, sello Fantasía.
Páginas: 491
Precio: 14.95€
ISBN: 9788445001301
Sinopsis: Los pintores de la Academia de los Portales son los únicos que saben cómo dibujar los extraordinarios portales de viaje que constituyen la red de comunicación y transporte más importante de Darusia. Sus rígidas normas y su exhaustiva formación garantizan una impecable profesionalidad y perfección técnica en todos sus trabajos. Cuando Tabit, estudiante de útimo año en la Academia, recibe el encargo de pintar un portal para un humilde campesino, no imagina que está a punto de verse involucrado en una trama de intrigas y secretos que podría sacudir los mismo cimientos de la institución.
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¡Hola a todos! ¿Qué tal va el viernes? Espero que bien. Significa que tenemos un fin de semana por delante para sumergirnos en lecturas apasionantes, espero que en lugares extraordinarios; leer en sitios bonitos siempre da tranquilidad. La reseña está un poquito más adelante, los primeros párrafos tratan de la reconciliación que he tenido con esta escritora y con sus libros, por si no te interesa leerla.
Hoy sumo otro título más a mi promesa de años ha, de leer todo lo que escribiese Laura Gallego, o casi todo si quito de la lista títulos como Sara y las goleadoras que es mucho más infantil... Bien. Estoy muy muy contenta con esta lectura y con haberme dicho aquello años atrás, pero vayamos por partes.
Hace ya años, unos... siete años, seis, que comencé a leer sus libros y como casi todo el mundo lo hice a través de Crónicas de la Torre y Memorias de Idhún. A ello siguieron títulos como La emperatriz de los etéreos que por entonces me gustó regular tirando a poco o Dos velas para el diablo, que me gustó mucho mucho. Parto de una base en la que se supone que hay que tener en cuenta que por aquel entonces leer un libro de este tipo en el que había algo de acción con algo de romance o emotividad, amistad, y aventuras en un mundo mágico... era lo más. Porque sí, señores, hubo un tiempo en que la gente de trece y catorce años tenía sobre todo este tipo de lectura como base: Harry Potter, Las Crónicas de Narnia, La historia interminable y los libros de Laura; entonces no teníamos cosas como... No sé, Yo antes de ti y ese tipo de novela romántica y tal.
