Queridos moradores de la Buhardilla, os traigo por fin la reseña de un título que me tocó el corazoncito y que aumentó mi amor por este impresionante señor. Os presento mi disparatada y humilde opinión sobre Objetos frágiles, de Neil Gaiman.
Autor/a: Neil Gaiman.
Título original: Fragile Things.
Edición: editado con Roca en España: rústica de bolsillo y digital. Más datos en el catálogo.
Páginas: 448.
Precio: 9.95€ de bolsillo y 4.99€ digital.
ISBN: 978 84 96940 48 2.
Sinopsis: Los meses, convertidos en personajes que hablan y se relacionan, intercambian opiniones en su reunión anual; un hombre que ha sido medio devorado cuenta cómo se hizo amigo de su querido caníbal; un misterioso circo que aterroriza al público con su representación desaparece en medi de la noche y se lleva a una espectadora con ellos; Sherlock Holmes y su ayudante deben resolver el asesinato de un miembro de la familia real; los integrantes de un club epicúreo viajan a Egipto para degustar el mítico pájaro del Sol... Son algunas de la extraordinarias historias que conforman esta recopilación en la que Neil Gaiman nos sumerge en su universo particular: tierno, gótico, fantástico y con una imaginación fuera de lo común.
Neil Gaiman tiene el poder de transformar los sentimientos y las emociones en palabras. Esto es así. Y ya está. Así de simple. O al menos todo lo simple que puede ser tamaña tarea.
Diría que esa premisa es la que puede marcar y resumir Objetos frágiles. He tardado mucho en hacer esta reseña. No es de las que salen solas, o de las que se hacen al tuntún. Tampoco es que me haya estado haciendo esquemas, pero es de esas reseñas que esperan, sencillamente, al momento adecuado. Y es hoy. Leí este libro terminando la carrera y sinceramente, no podría haberme venido mejor.
Vayamos por partes. Objetos frágiles tiene forma de antología. Bien. Contiene relatos, narraciones que parecen más propias que fantásticas, experiencias, cuentos y también poesía. He leído muchas opiniones buenas, pero también numerosas opiniones que dicen que no es un buen libro. Que Gaiman debería limitarse a escribir narrativa "normal" (no poesía, no relatos), y yo me pregunto: si eso fuese así, ¿para qué mierda leeríamos a Gaiman? Disculpad la expresión, pero es que sencillamente Gaiman es nervio. En su caso, la forma de lo que escribe es INHERENTE a lo que escribe, así que encontraremos formatos muy dispares. Porque es sentimiento. Es coger el terror de un recuerdo angustioso de cuando eras niño, pasarlo al papel y hacer sentir escalofríos. Es coger a uno de sus personajes y arrastrarlo a una aventura condensada en pocas páginas, protagonizando un relato terriblemente perfecto. Es coger la ilusión, la esencia de la literatura: escritura y lectura. Coger la fantasía y coger la magia, batirlos todos en su cerebro y dejar fluir poemas como el que abre en segundo puesto su antología, La danza de las hadas.
![]() |
| Imagen de www.rocalibros.com |


